Pruebas en carretera

Nuestras primeras pruebas reales (y todo lo que salió mal)

Equipo Interloode·22 de septiembre de 2026·6 min

Hay una idea que suena facilísima: pausar lo que estás escuchando, hablar un momento y devolverte el audio justo donde estaba. En un diagrama son tres cajitas y dos flechas.

En un teléfono Android de verdad es otra cosa. Esto es lo que pasó cuando empezamos a probarlo, incluyendo lo que no sale en las demos.

La pregunta que había que responder primero

Antes de los pueblos, los mapas y las historias, teníamos una sola pregunta: ¿puede Interloode pausar lo que ya estás escuchando, hablar y devolverte el control sin que toques nada? Y además sin acuerdos con ningún proveedor, usando solo lo que Android le ofrece a cualquier app. Si la respuesta era no, el producto no existía.

El 19 de agosto hicimos el primer commit: una pantalla fea con un botón que decía INTERRUPT. Sin diseño, sin gracia. Pero apretabas el botón, se pausaba la música, una voz decía una frase y la música volvía. Ya era mucho.

Lo que funcionó

Probamos con Spotify, con un vídeo de YouTube en el navegador y con Pocket Casts, en teléfonos de tres marcas distintas. En el Xiaomi y en el OnePlus 15 el ciclo completo funcionó. También con la pantalla bloqueada y por Bluetooth.

Lo que más nos alegró fue Pocket Casts: lo probamos sin escribir una sola línea de código específica para esa app. Si funciona con un tercer reproductor sin tocar nada, la idea de no depender de nadie aguanta.

Con Spotify hicimos unos diez ciclos seguidos sin un solo fallo. Nos emocionamos bastante. Demasiado, quizá.

Lo que salió mal

1. Le pedíamos a Spotify algo imposible. Nuestro código exigía que el reproductor dijera que podía pausar y reproducir a la vez. Pero un reproductor que está sonando solo anuncia que puede pausar, y uno pausado solo anuncia que puede reproducir. Spotify estaba haciendo todo bien y nosotros lo rechazábamos.

2. Creíamos que el reproductor nos saboteaba. Los reproductores refrescan los metadatos y el estado todo el tiempo, sin que haya pasado nada. Nosotros lo tomábamos como “el usuario cambió algo” y nos negábamos a reanudar. Paranoia de principiantes: el reproductor solo estaba actualizando la carátula.

3. La voz que pisaba tu música. Si cambiabas de canción mientras Interloode hablaba, la voz seguía como si nada, encima de la canción nueva. Es exactamente el copiloto que no queremos ser. Ahora, si tomás el control, la voz se calla en el acto y no vuelve a reanudar nada por encima.

4. El silencio en la ruta en coche. En una ruta en coche, el flujo se ejecutaba completo: pausa, voz, reanudar. Los logs decían que todo estaba bien. Y no se oía nada. Ni una palabra. Lo que encontramos fue que la voz y el pedido de audio al sistema declaraban usos distintos. Los unificamos: hoy ambos se declaran como guía de navegación hablada. No sabemos del todo por qué ayudó, porque en audio de coche cada dispositivo es un mundo.

5. El Pixel que se quedó mudo. En el Pixel 10a (API 36), Spotify se pausó perfecto. Y después, nada. Ni voz ni música. El proceso de voz de Google se murió en mitad de la síntesis (en los logs: BR_DEAD_REPLY, que es Android diciendo “el que estaba al otro lado de la línea ya no existe”) y nunca avisó. Nuestra app esperaba. Y esperaba. Con la música pausada.

Es el peor error posible: dejarte en silencio. (Nadie se hizo daño. El Pixel quedó emocionalmente afectado.)

El arreglo que empeoró las cosas

Lo primero que hicimos fue lo obvio: un cronómetro. Si la voz no termina en X segundos, abandonamos y devolvemos la música.

En teoría, el silencio del Pixel quedaba resuelto. En la práctica, cortaba frases legítimas a mitad de palabra y, como el aviso quedaba marcado como fallido, lo repetía entero. Un copiloto que te corta la frase y te la repite desde el principio. Casi peor que el silencio.

Lo sacamos. Ahora, en vez de un cronómetro, miramos si hay progreso: mientras el motor siga reportando palabras, lo dejamos hablar, sin importar cuánto tarde. Si se queda callado demasiado tiempo o muere, reiniciamos el motor y devolvemos la música.

Otros dos detalles que aprendimos por las malas:

  • Android no sabe pausar una voz, solo callarla. Para retomar hay que volver a pasarle el resto del texto, y por eso guardamos la última palabra que alcanzó a decir. Si no, se perdía media palabra.
  • A veces el arranque del audio se comía el principio de la frase. Antes de hablar, ahora encolamos una frase en silencio para que el sistema “caliente” la salida de audio.

Lo que todavía no sabemos

Queremos ser honestos con esto:

  • Nuestra meta era 20 ciclos seguidos por reproductor. Con Spotify llevamos unos 10. Con YouTube y Pocket Casts, uno cada uno. Falta.
  • Probamos YouTube en el navegador, no la app YouTube Music. Esa estaba pendiente.
  • Todavía no volvimos a probar el Pixel con la versión actual. Creemos que está arreglado. Creer no es lo mismo que probar.
  • Si estás escuchando en otro dispositivo (Chromecast, Spotify Connect), Interloode lo detecta y no interviene. Por ahora controla solo lo que suena en tu teléfono.

Actualización del 2 de octubre. Desde que escribimos esto, probamos varias veces en ruta con YouTube y con YouTube Music. El detalle de esas pruebas da para otro post.

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